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lunes, 13 de julio de 2020

Mi lugar en cuarentena

Alumna: Julieta Pettinari
Docente: Santiago Castellano
Comisión: 07
Modalidad: Individual
Consigna: elegir un lugar cercano (exterior) para sacar una foto, busquen una escena que les llame la atención por algo, y un lugar al que puedan acceder sin problemas todos los días. La propuesta es sacar una foto con el mismo encuadre todos los días, preferentemente a la misma hora.

Mi lugar en cuarentena

Sin dudas algo que voy a extrañar de la cuarentena son las mañanas en la pista de skate que se encuentra a una cuadra de mi casa. Las fotos fueron capturadas antes del mediodía, momento en el cual la pista está vacía y junto con mi hermano, aprovechamos para ir a jugar. Él anda en patineta, mientras yo lo acompaño en rollers. Es un lugar donde nos divertimos mucho, nos reímos juntos y somos muy felices, por eso lo elegí. 



martes, 30 de junio de 2020

Miedo, angustia y preocupación

Para mi diario de escritora: EL ROSTRO

La semana pasada fui a visitar a mi abuela. La encontré con miedo, sensibilidad, preocupación y angustia. Lo noté en sus ojos ya que optó por tener el barbijo puesto durante todo el rato. Cuando entré a su casa tenía dos televisores prendidos y la radio al máximo con noticias sobre la pandemia. Nunca la había visto así. Tenía miedo de mi visita, tenía temor de mí. Lo primero que me contó fue que vio en la tele que en China, a la hora de elegir a un paciente con Coronavirus de 20 y otro de 70, eligen al de 20 y al segundo lo envuelven vivo dentro de una bolsa de residuos como si fuese basura.  Ahí fue cuando me preguntó; ¿Eso soy yo? ¿Basura?  En estos tiempos difíciles, las víctimas son sólo “una cifra precisa y rápida” y las muertes son “invisibles”.  En la calle, en las casas, en las redes sociales, en video-llamadas, en las fotos, en las clases virtuales; todos los rostros parecieran pedir a gritos volver a encontrarnos.

lunes, 15 de junio de 2020

Mi salida esencial

Para mí diario de escritora: LAS SALIDAS

Volví a Santa Fe. Fue la mejor salida que pude haber tenido. 
Volví a abrazar a mi familia. 
Volví a comer la comida casera de mi mamá, a sentir el sabor de la exquisita tarta de choclo. 
Volví a jugar con mi hermano y ayudarlo a hacer su tarea. 
Volví a pelear con mis hermanas. 
Volví a reírme hasta llorar con mis hermanas. 
Volví a pasear con mi perro. 
Volví a disfrutar del silencio de la siesta.
Volví a jugar a la pelota con mi hermano.
Volví a escuchar las historias de mi papá.
Volví a ver partidos de fútbol con mi papá.
Volví a tomar unos mates con mi mamá.
Volví a llorar de la emoción por lo rápido que crece mi hermanito. 
Volví a sentirme en casa. 
Aprendí que la fuerza es la nueva belleza. Lo esencial es invisible a los ojos. 

Sueños hechos realidad

Para mi diario de escritora: LOS SUEÑOS

“Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos”. Walt Disney. 

De chiquita siempre soñaba lo mismo: yo saludando a mi mamá y yéndome a volar. Lo busque en internet y significa libertad o deseo de cumplir aspiraciones. Me considero una chica con los pies en la tierra pero los ojos en el cielo. Me gusta soñar a lo alto y convencerme de que si quiero, puedo. No me gusta que los sueños queden en la almohada. Me lleno de metas, deseos, logros por cumplir. De hecho, tengo una lista donde voy marcando qué tan cerca estoy de lograrlos. Algunos ya los cumplí, otros me falta mucho y a veces los veo demasiado lejos, otros siento que son más fáciles y otros sé que me van a tomar mucho trabajo. Lo importante es qué me estoy moviendo y estoy trabajando para algún día volverlos realidad. Puede tomarme días, meses, años pero todo comienza con un paso, ningún sueño es demasiado grande. El éxito ocurre cuando los sueños superan las excusas.

martes, 26 de mayo de 2020

Un poco sobre mi semana

Jueves 21 de mayo:

Me gusta disfrutar la vida como viene. Estoy pasando la cuarentena en la casa de la familia de mi novio ya que, por motivos obvios, quedé varada en la Capital y no pude volver a Santa Fe. Acá los horarios son un poco distintos a los míos y almorzamos a las cuatro de la tarde. Para ser sincera, todavía no me acostumbro mucho a que así sea. Sin embargo,  intento aprovechar la famosa “siesta del interior” que va desde las 14 hasta las 16 horas tomándome un tiempito para mí. 

Hoy me preparé un jugo de naranja exprimido y dos tostadas con palta y me dirigí al balcón de la habitación. No importa el clima, siempre intento ir un ratito. Es mi lugar preferido de la casa. Estoy leyendo “Esto también es fútbol” de Javier Tabares y Eduardo Bolaños.  Un libro que cuenta anécdotas sobre el fútbol. Al leerlo, recuerdo a mi papá e imagino que él es el narrador. Leer este libro me acerca un poquito más a él, me hace no extrañarlo tanto. 

Viernes 22 de mayo:

Hoy es el cumpleaños de mi hermana mayor. Me tomé el tiempito de la siesta para llamarla y hablar. Hablamos dos horas que se me pasaron tan rápido como un tren. Lo asimilo con un tren ya que se me viene a la cabeza el año pasado, cuando llegaba a la estación Ministro Carranza justo cuando el tren se estaba yendo. Hoy no había naranjas ni paltas. Somos ocho en la casa entonces todo dura poco. Me limité a esperar el almuerzo de las 16 y disfrutar a lleno la conversación con mi hermana. Soplamos las velitas, cantamos el feliz cumpleaños con delay, festejamos, celebramos y disfrutamos a distancia. Los sentí conmigo. El amor supera las distancias.

Sábado 23 de mayo:

Hoy me desperté a  eso de las once de la mañana. Me cambié y bajé a prepararme el desayuno. De nuevo no hay paltas ni naranjas por lo que me preparé un té y unas tostadas con manteca y mermelada. Me llevó unos minutos más de lo usual ya que no encontraba el pan, hasta que recordé que lo guardan en el freezer.  Coloqué todo en una bandejita del principito y subí. Al llegar al balcón del cuarto me encontré con una sorpresa: una hamaca. Corrí a agradecerle a Nico, mi novio, por el regalo. Él sabe cuánto disfruto ese lugar y aquella nueva adquisición me hizo amarlo aún más. Me pasé dos largas horas escuchando canciones y leyendo. 

Más tarde,  con la computadora a mi lado, vi el partido entre Bayer Leverkusen y Borussia Monchengladbach. Tenía que actualizar las novedades en mi página de fútbol: “Santa Fe Deportivo”. Extraño mucho el fútbol argentino. El coronavirus le arrebató la atención, la preocupación y los héroes. Extraño festejar un gol. Los aplausos se mudaron de los estadios a los balcones. “El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes”. Pero por eso mismo lo estoy extrañando. Quien sabe cuánto tiempo transcurrirá hasta que volvamos a ver un estadio con público. El fútbol sin público es otra cosa. El gen del fútbol es la relación de los jugadores con sus hinchas y su compromiso con la pelota, el deporte y el espectáculo. Sin los hinchas el fútbol en los estadios se parecerá a un entrenamiento.

Domingo 24 de mayo:

Hoy me levanté un poco más tarde. Abrí los ojos y lo primero que vi fue una bandeja con un vaso lleno de jugo de naranja y dos tostadas de palta. A veces me malcrían en esta casa, como lo hacía mi mamá. La verdad es que en el momento me hizo muy bien ya que desperté con una migraña que me atormentaba. Igualmente, me tocaba preparar el almuerzo así que no podía zafar. En el living de la casa colocamos un pizarrón dividiendo las tareas. Como dije anteriormente, somos ocho, por lo que es demasiado trabajo para una sola persona. A mí me toca “almuerzo” los domingos, “ordenar arriba” los lunes, “ordenar la cocina” los martes, “ordenar patio” los miércoles, “lavar la ropa” los jueves, “cena” los viernes y “ordenar abajo” los sábados. En fin, preparé mis famosas “canastitas de cebolla, zuquini y queso”. Acá son un éxito. A mí me encantan porque son prácticas, fáciles, rápidas, ricas y sanas.

Lunes 25 de mayo:

Día de la patria. Mi deseo es que podamos construir una Argentina unida, un país más justo. Que esa sea nuestra nueva normalidad. “Nadie es la patria, todos lo somos. Arda en el pecho y en el vuestro, incesante, ese límpido fuego misterioso”. Jorge Luis Borges. 

Como se debe, comimos empanadas, locro y pastelitos de membrillo y batata. Todo me hizo acordar a mi familia, a mi Santa Fe. La patria es tu casa, es la gente que amas. 

lunes, 25 de mayo de 2020

Nadie se salva solo


Hoy comienzo un diario. Se suma otro más a mi interminable lista. Desde que tengo memoria colecciono diarios, los lleno de palabras, frases que me llaman la atención, dibujos, momentos, sentimientos. Hoy en día ya no lo llamo diario ya que se convirtió en un compañero. Una vez por mes tengo que comprarme aquella agenda pequeña de color rojo pasión. A veces son dos veces por mes y no es porque escribo tanto, sino porque mi hermanito me ve escribiendo y de repente quiere sentirse grande y tener su propio diario. Yo le digo que le compro alguno con figuritas pero él insiste en querer uno igual al mío. Y esas son las cosas que me llenan de felicidad. La escritura esconde amor, compasión, ternura. La escritura une. Une a personas que incluso no se conocen entre sí… personajes de libros de épocas lejanas rompen la cadena del tiempo. Un libro es la prueba de que los hombres son capaces de hacer que la magia funcione. 

 

Una frase...

Una frase que hoy en día resuena en mi cabeza y en mi corazón es: “nadie se salva solo”. Nada cambia si nada cambia. El coronavirus y su fácil propagación nos hizo entender como sociedad que si el virus nos ataca a todos por igual, entonces los cuidados también deben ser de todos y entre todos. Y ahí es donde todo cambia. Ya no hay héroes solitarios ya que las soluciones se construyen en conjunto. Ojalá empecemos a construir otras formas, otras comunidades y otros mundos donde nadie se salve solo y donde todos y todas podamos construir el futuro que soñamos. Se trata de celebrar la vida como viene porque la vida siempre gana. El amor no pasará jamás.