Diario de escritores

domingo, 19 de abril de 2020

Yo, Julieta Pettinari

Alumna: Julieta Pettinari
Docente: Santiago Castellano
Comisión: 07
Modalidad: Individual
Indicación: Primera escritura



Consigna: A partir de las escenas de lectura, realizar una Autobiografía como escritores y escritoras (elegir el estilo, los procedimientos, las formas que les pueden tomar prestados a las autobiografías que leyeron, también pueden incluir todas o alguna de las escenas de lectura, reordenarlas, cambiarlas, sintetizarlas, ampliarlas).

Yo, Julieta Pettinari

¿Se puede volver a nacer? La vida consiste en momentos, buenos y malos. El tiempo me enseñó que todos dejan una marca, una cicatriz que, por más imperceptible que parezca, hace a la persona. Así como construyen una personalidad, de un momento a otro, pueden modificarla. Volver a nacer implica un cambio radical, que no siempre a todos nos sucede. Ahora bien, cuando ocurren, se hacen notar. Todo se ve con otros ojos, huele a otro aroma y se oye a otro sonido. 

Nací el 16 de octubre del 2000, pero volví a hacerlo el 15 de septiembre de 2011, cuando mi hermano llegó a mi vida. Me acuerdo de ese día como si fuese ayer, no iba a ser una mañana más en el colegio, estaba tan nerviosa, me hacía tantas preguntas. Al mediodía mis hermanas y yo fuimos a conocerlo al sanatorio. Papá nos abrió la puerta de la habitación y ahí estaba él, durmiendo su primera siesta. La ansiedad de estar viviendo un sueño, llevó a mi papá a despertarlo. Sus ojos color celeste cielo reflejaron la felicidad de mi vida. A medida que fue creciendo, encontré en él abundancia de amor, solidaridad, sensibilidad y justicia. Hoy por hoy, lo es todo para mí. 

Habiendo dicho eso, soy Julieta Pettinari, nací y me crié en Santa Fe capital. Me caracterizo por ser  una chica alegre, sincera, perseverante, luchadora, apasionada, responsable, extremadamente sensible, por momentos dramática y que no acepta grises. En mi vida es o blanco o negro, es el todo o no es nada, no hay lugar para puntos medios. Eso me hace ser muy demandante, lo que quiero, lo quiero en el momento y me exijo mucho a mi misma para conseguirlo. 

Si tengo que hacer una escala de las prioridades de la vida, en primer lugar pongo al amor: por la familia, por mis amigas y por mi novio. Durante mi infancia, mis padres me educaron para que así sea y les voy a estar agradecida por el resto de mi vida. Disfruto los abrazos de mi mamá, ir a la cancha y aprender con mi papá, darle consejos a mi hermana Clari y acompañar a mi otra hermana Cami cuando me necesita; me hacen bien las charlas y salidas con mis amigas, que mi novio me haga morir de la risa y que mi hermano Fran me haga feliz con simplemente un saludo.

A mis 18 años, tomé una decisión que cambiaría el rumbo de mi vida. Con mis sueños en el horizonte, dejé mi querida y cálida ciudad natal para venirme a estudiar Comunicación Social a la Universidad de Buenos Aires. Esa casa grande en la que solía pasar mis días en Santa Fe se redujo a un monoambiente en el barrio porteño de Palermo. Tengo que admitir que nunca imaginé lo duro que me iba a resultar al principio y que, a veces, me sigue resultando. Como narra mi texto del corazón: “El estudiante del interior también aprende a jugar con la ansiedad de volver a darle un abrazo a su familia que tanto esfuerzo hace para que tenga la posibilidad de estudiar lo que estudia”. Sé que tengo la suerte que muchos otros no tienen y esa es mi motivación para seguir luchando por mi sueño. Al fin y al cabo, a eso vine, a cumplir mi sueño y, como dice el refrán: “El que no arriesga no gana”.  

Tanto la perseverancia como el sueño fue algo que me transmitió mi papá. Él es periodista deportivo y también, en su momento, vino a la ciudad a hacerlo realidad. Es mi ídolo. Gran parte de lo que soy yo en este momento se lo debo a él. Aunque, mamá, si estás leyendo esto, vos también sos muy importante, no te pongas celosa. 

El día de mañana me imagino conduciendo un programa de televisión, o radio, no lo sé, me gustan ambas. Sueño con que mi trabajo me abra las puertas al mundo y, principalmente, con que alguna vez me permita cubrir un mundial de fútbol al lado de mi papá. A su vez, quiero ser mamá y formar una familia que me alegre todos mis días. 

Esta autobiografía recién comienza a escribirse y todavía queda mucha tinta por gastar. Sé que el camino no va a ser fácil, eso lo haría aburrido. La felicidad no es perfección, está hecha de instantes. Aún en tiempos difíciles, habrá cosas, momentos o personas que te den un motivo para sonreír. 

Continuará…

1 comentario:

  1. Hola juli! Paso a contarte que amé la forma en que relataste tu autobiografía, fue una de las que más me gustó. Y quiero decirte que también amé leer el vínculo que tenés con tu familia y lo en serio que te tomás la carrera.
    Además mientras iba leyendo me pude imaginar cada escena con excelente claridad gracias a la buena explicación que brindaste. Creo que vas por buen camino, saludos!

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