Carta de Maradona a Roger Federer.
Roger amigo!
Maestro, máster, máquina, como te digo yo. ¿Pero cómo no te voy a conocer, ídolo? Fuiste, sos y serás el más grande. Por supuesto que los conozco a Delpo y a Nadal. Son unos pibes fantásticos, pero al lado tuyo, son dos papas fritas. Como vos no hay, ni va a haber. Sos el más grande.
Mira suizo, me duele mucho decir esto, pero no voy a poder ayudarte con tu evento. No creo que lo entiendas porque vos siempre fuiste todo lo opuesto a mí. Pero intento resumírtelo así: Mi fama es como una mesa y las cuatro patas son: los goles, las gambetas, mis expresiones y los escándalos. Justamente la última pata es la que me mete en varios problemas, por eso me tengo que mantener lo más guardado posible. Además de este bichito de mierda que anda dando vueltas. Me llega agarrar y miro el evento desde arriba nomás.
En estos momentos salgo de mi casa para las prácticas con Gimnasia, nada más. Con los chicos venimos trabajando bastante, pero igual estábamos muy complicados. Por suerte el bicho, entre tantas malas, nos dio una buena y nos hizo zafar del descenso. Mi intención siempre fue que el fútbol se cortara para cuidar a los pibes. Mi corazón es azul y blanco y voy por más.
Gracias por la invitación, máquina. Una lástima no poder ir. Ya te voy a encontrar por Europa para desafiarte algún partidito.
Te mando un abrazo de gol,
El diego.
SEGUNDO INTENTO CARTA A MARADONA
ResponderBorrarQuerido Diego:
Me alegra saber que te encuentres bien con todo lo que viene pasando últimamente. Es verdad, hay que intentar resguardarse con todo este tema del virus. Yo mismo (más allá de mi lesión) suspendí todo el resto de mi temporada en parte por eso. Me parece muy sensato de tu parte, y respeto tu decisión acorde a lo que me contaste.
Sin embargo, me gustaría dejar a tu cargo una propuesta más (la cual es, si lo pongo de una forma muy burda y sencilla, un nuevo intento de convencerte respecto del evento): la situación del virus ya se está controlando poco a poco, y más allá de todo este desastre, podría conseguir algunos detalles que facilitarían todo esto. Si es respecto al fútbol, al que sé le tenés una pasión especial, no me molesta que no puedas asistir. Pero si quizás sea por otra cosa, podría ser algo de estrés. No es de mi incumbencia meterme en tu vida privada (jamás pretendería hacerlo), pero a veces cuando se es deportista o se está en el ambiente, las cosas se ponen tensas; lo sé tanto como vos. Ni hablar ahora con todo el tema del bichito.
Por eso mismo te presento esta idea del evento no solo como un negocio o un encuentro con fanáticos, sino como una posibilidad de limar algunas asperezas que este momento actual nos puede estar dejando: llorar es a la tristeza, lo que reír es a la alegría. Sería posible enviarte un avión privado para la Argentina, que viniese hasta donde se va a realizar el evento. Sería una especie de burbuja sanitaria, e impediría todo tipo de contagios, junto con los controles necesarios y el alojamiento, también en una burbuja. El mismo avión te regresaría de nuevo para allá. Como dije, creo que es un problema serio el que tenemos con este virus, pero podemos manejarlo. No estamos en el siglo XIV cuando la peste negra acabo con más de un tercio de la población mundial; ahora estamos mucho más capacitados para evitar algo de tal magnitud.
Como dije antes, te tengo mucho respeto, y lo último que querría sería que pensaras que te estoy presionando para que vengas. Pero quizás todo este aislamiento y pausa en general por la que estamos pasando esté llevándonos a ser más distantes, más lejanos con las personas. Y no podemos dejar que todo eso nos quite las expresiones, las pasiones, el sentimiento. Pero de nuevo, es tu decisión, y sea cual sea, estoy contento de que hayamos podido charlar, solamente pensalo. Pase lo que pase, ojalá que sigas bien, y que Gimnasia tenga una excelente temporada.
Te mando un abrazo,
Roger.
Máquina querida,
Espero que andes muy bien. Mirá, entre mejores del mundo no nos podemos decir que no. Por eso, resérvame un lugar para tu evento que, cuando vos me digas, viajo para allá. Te agradezco de corazón todo lo que tenes pensado para cuidarme. ¡A puro huevo, a este bicho le vamos a terminar ganando!
Por otro lado, la propuesta me conmueve mucho. Vos sabes que a mí el deporte me salvó la vida. Yo nací en Villa Fiorito, uno de los lugares más pobres de mi país y, por haber pateado bien una pelota, viví como un rey. Ni al más delirante de los escritores del mundo se le hubiese ocurrido que “El Pelusa de Fiorito” terminaría convirtiéndose en la persona más famosa del mundo. Creo que eventos como este sirven para poner los pies sobre la tierra y celebrar entre todos la pasión más sana que une al mundo, el deporte. Particularmente en Argentina también salva a muchos pibes, así que trasciende lo emocional para convertirse en un puente hacia el progreso no solo como profesional, sino que también como persona.
Ahora que en la cancha nos toca estar de la línea para afuera es fundamental que desarrollemos proyectos de este tipo y sigamos promoviendo el deporte. Si hay algo que el bicho este nos enseñó es que la salud es lo primero y el deporte es salud.
Te mando un abrazo de gol querido amigo. Espero los pasajes para volar para allá.
El Diego